Réquiem por Zarpitas

Había fantaseado muchas veces con estar en la corte, y sin embargo ahora notaba un hormigueo en las extremidades que nunca auguraba nada bueno. Lo había convocado el mismísimo rey, y eso nunca eran buenas noticias. Un maullido ansioso le sobresaltó al acercarse al contenedor que ocultaba la entrada a la corte, pero siguió adelante tratando de mostrar entereza.

Continúa leyendo Réquiem por Zarpitas

Anuncios

La presa

La primera en desaparecer fue Paula. Se fue a mear y no volvió. Pensamos que era una broma, así que salimos a buscarla. Acabo de encontrar lo que queda de ella. De un árbol cuelga su cuerpo, le faltan las extremidades.

Continúa leyendo La presa

Error de programación

Era más que un simple robot, mucho más. Atrás habían quedado los vanos intentos de la humanidad por replicar la inteligencia humana a base de código programado. Se tardó 10 años en volcar la conciencia de un ser humano al ciberespacio y otros 50 en hacer comprender a la humanidad de que no era una mala idea ni era peligroso. La gente tenía por fin una segunda oportunidad, una forma de trascender más allá del apagado final que significaba la muerte. Del mismo modo que la donación de órganos había salvado millones de vidas antes de quedarse obsoleta frente a los avances en clonación, la donación de conciencia salvaba a la gente de desaparecer cuando su cuerpo expirara. UNAI estaba agradecido por ello.

Continúa leyendo Error de programación

El cuentacuentos

Cada vez que Steve iba al bar se encontraba con alguien deseoso de que le contara la historia de cómo su mujer le había abandonado. Al principio se le hacía raro, e incluso le parecía de mal gusto que la gente le preguntara tan abiertamente sobre ello, y que además quisieran que les explicara los entresijos de algo que deberían suponer que era doloroso para él. Sin embargo, a medida que el tiempo fue pasando, empezó a verlo como una manera de ganarse unos tragos y ser el centro de atención. Se había convertido en la estrella de la noche de los jueves en el Manor’s.

Continúa leyendo El cuentacuentos

Un negocio de muerte

Johan Barnes  colgó el teléfono y giró su sillón reclinable para encarar el enorme ventanal de su despacho. Con la sonrisa de quien se sabe un triunfador, observó la oscuridad de la noche, iluminada por la constelación de carteles de neón de la vida nocturna de la ciudad. A sus 25 años era el director de la empresa más puntera en soluciones biológicas del país, uno de los solteros más codiciados del mundo, el menor de 30 años más rico del hemisferio norte y en dos días lanzaría al mercado la cura contra la muerte.

Continúa leyendo Un negocio de muerte