El último recurso

Estás acabado. Cuando el maestro sepa lo que has hecho te va a matar. Literalmente. La última vez derramaste un poco de parafina en uno de sus lienzos y las cicatrices todavía palpitan en tu espalda en los días de lluvia. Ahora que has abierto su frasco de tinta mágica, solo puedes esperar la muerte.

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Uróboros

Me despierta el pitido del ordenador de control. Un hilo de baba moja la comisura de mi boca, ¿cuándo me he dormido? Echo un rápido vistazo alrededor para cerciorarme de que todo está en su lugar, aliso mi bata de laboratorio y me acerco al monitor.

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El proceso creativo

En más de una ocasión he visto a gente diciendo aquello de “es que soy poco original” o “a mí no se me ocurren ideas así”. Es, de hecho, una de las preguntas que más he visto hacer a escritores. Y siempre me ha dejado con la misma sensación: ¿cómo va a ser eso posible?

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Resurgimiento

Simon dejó que le afeitaran la cabeza. Sabía que le picaría durante días, pero no podía permitirse mantener el pelo largo. Después se afeitaría la barba. Mientras tanto, frotó su cuerpo con arena y limpió las callosidades con piedra pómez.

El resto de hombres se sentaba alrededor del fuego y reía, mientras hacían carantoñas a su hijo. Al principio no le había gustado la idea, pero su líder le había convencido. Aquel hombre tenía cierto magnetismo que era difícil de ignorar.

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Réquiem por Zarpitas

Había fantaseado muchas veces con estar en la corte, y sin embargo ahora notaba un hormigueo en las extremidades que nunca auguraba nada bueno. Lo había convocado el mismísimo rey, y eso nunca eran buenas noticias. Un maullido ansioso le sobresaltó al acercarse al contenedor que ocultaba la entrada a la corte, pero siguió adelante tratando de mostrar entereza.

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Error de programación

Era más que un simple robot, mucho más. Atrás habían quedado los vanos intentos de la humanidad por replicar la inteligencia humana a base de código programado. Se tardó 10 años en volcar la conciencia de un ser humano al ciberespacio y otros 50 en hacer comprender a la humanidad de que no era una mala idea ni era peligroso. La gente tenía por fin una segunda oportunidad, una forma de trascender más allá del apagado final que significaba la muerte. Del mismo modo que la donación de órganos había salvado millones de vidas antes de quedarse obsoleta frente a los avances en clonación, la donación de conciencia salvaba a la gente de desaparecer cuando su cuerpo expirara. UNAI estaba agradecido por ello.

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